Me precupa lo que veo a diario, es por ello que acabo de publicar esta entrada en http://convergentes.wordpress.com/
Hoy al bajarme del colectivo me encontré con el saludo afectuoso de la comunidad y su preocupación por que “esto se va a prender otra vez, anda muy caliente de nuevo el barrio”. Muchos hablan de los abaleos y del miedo porque como dice el refrán: “Cuando el río suena, piedras lleva” y muy grandes esas condenadas.
Regresan el terror. las armas y la violencia a La Loma. No se trata de rumores. Regresan las prohibiciones de transitar libre y tranquilamente por el territorio. Un ejemplo palpable: a fulana de tal le tocó vender el negocio que le daba
su sustento, porque estaba ubicado en Loma Hermosa. Ella vive en San Pedro y desde allá le prohibieron volver a subir.
Otro cuenta que su hijo vive en la Parte Baja de la vereda y que no lo dejan subir. Ésta persona mucho menos se atreve a bajar a visitarlo. Igual ocurre con quienes trabajan y estudian y se están sintiendo seriamente afectados y amenazados.
Casi todos los días suceden enfrentamientos a plena luz del día, en sectores como el Cañón de San Gabriel. Ayer en El Alto y la 108, anteayer en la 43 (con la Policía de la Loma), la Terminal de La Loma (El Guamo) y en Bellavista.
Ayer llamó uno de los usuarios a la biblioteca expresando que no podía venir, ya que no se atrevía a salir del Barrio 20 de julio, ubicado en la Comuna 13, debido a enfrentamientos armados. Estaba esperando el momento de salir de allí, para aminorar así el riesgo que corría su vida.
Me despido y sigo caminando para subir a abrir la biblioteca y me encuentro con la primera llamada del día, “No puedo ir a la biblioteca, porque esto esta muy jodido. Ahora cuando venía de comprar unas cosas en la tienda, me tocó salir corriendo por una balacera”.
Regresa la zozobra y la incertidumbre. Las calles se ven vacías a tempranas horas de la noche. El miedo se apodera de la gente que se desplaza con intranquilidad. Crece exponencialmente la tensión entre los civiles
Por otro lado los combos, las bandas, los ”ex” de la derecha y de la izquierda y los que regresan del desplazamiento, compran los juguetes y sacan los fierritos con el fin de limpiarlos, por si las moscas.
Otra vez el territorio en disputa, ¿qué tendrá esta tierrita tan apetecida por estos criminales que quieren ejercer el control sobre ella, en la ciudad de Medellín?.
Queremos expresar y saber las opiniones de cómo percibimos lo que esta pasando.

















que bueno gabi saludarte, pero que feo saber que otra vez se escuchan estos feos sonidos por la casa.
besos y saludos a todos
[...] bien lo explica Gabriel Jaime Vanegas Bibliotecario de la Biblioteca Piloto Filial La Loma y subdirector de HiperBarrio en este [...]
OJala dejen de sonar pronto porque cada vez nos atemorizamos mucho mucho más… DIos no puedo creer que estén de vuelta.
una cruel realidad mientras algunos forman valores, otros los estruyen…